Home // Sistema Croshaw

Guia_Galactica_OP3

Sistema Croshaw

El salto que cambio el curso de la humanidad.

En 2271, tras diez años investigando una anomalía espacial en el sistema Sol, el científico y explorador Nick Croshaw hizo historia cuando se convirtió en el primer humano conocido en atravesar un punto de salto y llegar a un nuevo sistema estelar. Como homenaje a sus monumentales logros, el sistema que descubrió acabaría siendo bautizado con su nombre.

Los cien años que pasaron entre el descubrimiento del sistema Croshaw y la terraformación de uno de sus planetas fueron turbulentos y conflictivos. La ausencia de algún tipo de organización que supervisara la colonización del sistema generó un sinfín de problemas. Los humanos habían encontrado una manera de llegar a las estrellas, pero seguían batallando con la forma de poder habitarlas.

Inicialmente una serie de compañías, tanto privadas como estatales, se apresuraron en viajar a Croshaw para tomar posesión de sus planetas. Ninguna de ellas tuvo éxito. Todas calcularon mal los elevados costes que supondría tener que transportar suministros de forma continua para poder mantener sus operaciones. Resultaba obvio que era necesaria una intervención humana conjunta y organizada, pero en vez de concentrarse en una solución, los países y corporaciones se dedicaron a discutir de qué forma deberían repartirse los derechos territoriales y recursos mineros, una vez completada la terraformación.

No obstante, todavía existía un gran temor respecto a los peligros de los viajes interestelares. Mucha gente que entró en el punto de salto entre Croshaw y Sol desapareció sin dejar rastro. Con la tecnología de los motores de salto todavía en su niñez, las naves debían pilotarse manualmente entre ambos sistemas. Por esa razón, surgió una nueva clase de piloto, la de los denominados “saltadores”. Estos pilotos vendían sus habilidades como la única manera fiable de viajar entre los dos sistemas, y cobraban buenas cantidades por sus servicios. Solo después de que los motores de salto auto-pilotados se hicieran ampliamente accesibles al público general, los “saltadores” cambiaron su enfoque, modificándolo por el de descubrimiento de nuevos puntos de salto, lo que los convertiría en los predecesores de los “Navegadores de saltos”, que perduran aún, a día de hoy.

En medio de todo este caos y confusión, un comité designado por la Cumbre Mundial tomó finalmente el control de la expansión en Croshaw. El comité organizó la coordinación y el uso de recursos de varias compañías para hacer frente a la terraformación de Croshaw II y Croshaw III. Además, se ideó un sorteo para otorgar derechos de territorio y recursos minerales, para una vez hubiera concluido el proceso de terraformación.

La hazaña del comité fue el Acta Freeman, un texto legislativo que ayudó a financiar la terraformación de Croshaw, a la vez que lo poblaba mediante la venda de billetes sólo de ida. No sólo había gente comprando pasaje a bordo de transbordadores gubernamentales, sino que además, tenían garantizado un lugar donde vivir en el nuevo planeta. Las ventas fueron lentas al principio… Aunque la población general se había acostumbrado al concepto de vivir en otro planeta, la idea de vivir en un sistema estelar completamente nuevo resultó ser un concepto realmente aterrador para algunos. Pero poco a poco se calmaron los temores de la gente y consiguieron que ésta sensación empezará a remitir, cambiando de forma gradual, a un entusiasmo ante la perspectiva de una nueva vida. El balance de venta de billetes mantuvo solventes a los fondos de terraformación del comité y creó una clase entera de gente que estaba contaba los días que les faltaban, para poder empezar una nueva vida en otro sistema, convirtiéndose en los primeros colonos interestelares de la humanidad.

La exitosa administración del comité convenció a los líderes de la humanidad de que era necesaria una voz y una visión unida para ayudar a la Humanidad. En 2380, la Cumbre Mundial terminó con un anuncio histórico que creó las Naciones Unidas de la Tierra. La humanidad empezaba a comprender que para tener éxito en las estrellas, era necesario dejar de pensar individualmente como un conjunto de muchos y empezar a verse a sí mismos como una sola identidad humana.

Galactic-Guide-Croshaw

 

Campo de asteroides (Icarus)

Las investigaciones científicas actuales sugieren que el cinturón de asteroides Icarus está formado por los restos de un planeta que no lograron formarse. Situado entre la estrella de secuencia principal tipo G del sistema y el planeta Croshaw I, Icarus amortigua lo suficiente las emisiones de la estrella como para permitir que el sistema disponga de una zona habitable bastante estrecha. Al tratarse de uno de los campos mineros más antiguos, apenas queda algo de valor en él.

 

Croshaw I

Éste es un planeta conocido por sus coloridas nubes amarillas y naranjas. Pero lo que hace hermoso a este diminuto planeta lo hace también letal, puesto que su densa atmósfera es sumamente corrosiva y tóxica.

 

Croshaw II: Angeli

La belleza natural de Angeli sigue siendo (hoy en día) la misma maravilla que era, el día en que el mundo fue descubierto. La biosfera del planeta recuerda a la de la Tierra, provista de gigantescas masas de agua y grandes extensiones de tierra con cordilleras montañosas.

La belleza natural de Angeli no carece de peligros. Los geólogos siguen clasificando el planeta como un lugar de serios peligros sísmicos. Los edificios erigidos en el planeta están obligados a cumplir estrictas normas de ingeniería que requieren que tengan cimientos extremadamente gruesos y amortiguadores de masa sintonizados para contrarrestar sus terremotos. A pesar de que la gran mayoría de la población nativa se muestra apática ante la idea de un gran terremoto, casi todos los científicos creen que sea cuestión de plantearse si llegará a producirse un gran terremoto algún día, sino cuándo. Debido a esta inestabilidad sísmica, la minería está fuertemente restringida en Angeli.

Los sibaritas de la buena comida y bebidas alcohólicas, consideran Angeli una parada obligatoria. La ecléctica combinación de culturas y clases provenientes de la Tierra y que tuvieron lugar durante los primeros días de la colonización del planeta, ha creado una gastronomía única. El plato tradicional de Angeli es el boumbo, un espeso guiso hecho normalmente de carne o marisco.

Considerados un signo de verdadero lujo, Angeli produce algunos de los whiskies más caros del verso. Destilados y embarrilados en la Tierra, son seguidamente enviados a Angeli (preferiblemente en un compartimento despresurizado) para completar allí su proceso de envejecimiento. Las botellas de whisky de Angeli que se venden en la Tierra son marcadas con una etiqueta especial que señala el largo “viaje de ida y vuelta” que han emprendido. Los entendidos aseguran que la luz, la temperatura y el aire de Angeli dan a su whisky un perfil de sabores complejo y distintivo. Se han construido instalaciones especiales sólo para almacenar los barriles y controlar lo mejor posible su exposición a los elementos. Una de estas instalaciones tuvo incluso que ser insonorizada después de que los vecinos se quejaran de la música a todo volumen que ponía los propietarios, quienes estaban convencidos de que las vibraciones ayudaban a optimizar el tiempo que el whisky se pasaba en el barril.

 

Croshaw III: Vann

Vann dista de ser un planeta ideal para la habitabilidad humana. Situado en el extremo más alejado de la franja habitable de Croshaw, este planeta es (en su mayor parte) un lugar gélido donde el frío es omnipresente. Aun así, dado que la minería quedó restringida en Angeli, terraformar Vann pasó a ser algo esencial para poder crear una fuente de productos básicos en el sistema.

A medida que el Imperio se iba expandiendo, muchos residentes abandonaron Vann en busca de pastos más verdes. Jele City sigue siendo la ciudad más poblada del planeta, aunque se considera que sus días de mayor prosperidad ya han quedado largamente atrás. A pesar de todo, la ciudad sigue contando con buenos ingresos como destino turístico asequible para los entusiastas de los deportes de invierno.

Los cielos nocturnos de Vann, famosos por sus preciosas auroras, se semejan a una asombrosa cortina de colores, que se produce como resultado de la intensa actividad solar, reaccionando con la magnetosfera del planeta. Inspirada por este fenómeno, una floreciente cultura artística se ha ganado renombre en Vann. Muchos artistas han montado estudios en grandes edificios abandonados durante largo tiempo. Algunos han comprado el inmueble por un módico precio, mientras que otros se han limitado a ocuparlo ilegalmente. El autoproclamado estilo “SpartVanno” consiste en una estética minimalista y el uso prominente de colores que aparecen en la aurora.

 

Croshaw IV

Los análisis planetarios indican que Croshaw IV era anteriormente una super Tierra que perdió su atmósfera. Cualquier cosa de valor fue tomada ya hace tiempo. Después de que sus recursos quedaran agotados, sus habitantes dejaron de usar el nombre coloquial del planeta, que terminó perdiéndose en el tiempo. Esto puede considerarse un buen indicador de lo poco que tiene por ofrecer Croshaw IV.

Share This:

error: ¡Contenido de OP!